22 abr. 2009

¡Horrores!

Querido...

Horrible me parecen estos días sin correspondencia suya. El sólo hecho de escribir sin saber si encontrarán respuesta mis esperanzas, es motivo de desespero. Le extraño horrores. Horrores!

Ya no me consuela el saberlo lindamente dormido. No me consuela tampoco el sentirlo a salvo de todos los males, incluso los autoinfligidos. No me consuela saber que, de querelo, puedo extender en sueños mi mano y acariciar su rostro, desde su sien hasta su mentón, mientras mi nariz juega al vértigo con sus ojos. No me consuela, cuánto lo lamento, el delicioso momento de sentir su mano en mi vientre y su brazo en mi cintura... para descubrir que no eran más que mis mantas mientras dormía.

Realmente, mi bien, ya no me consuela nada. Egoistamente sólo quiero sentirlo. Ver sus ojos brillar de alegría al encontrarme. Sentir sus manos que oprimen sabiamente mi cintura. Saberme feliz y segura en el refugio que me dan sus brazos. Sentir su corazón latir, emocionado, por saberme a su lado y en su vida. Es mucho egoismo, lo sé, pero es lo único que me quitaría toda esta ansiedad.

Y a sabiendas de que eso no será posible, sólo me queda el consuelo de recibir respuesta a mis largos monólogos "en la distancia": Esos escenarios de irrealidad donde le trato de dibujar mi día a día, donde le muestro pedacitos y migas de mi pensamiento y mi vida. Esos rincones donde trato de que el tiempo se detenga, dé media vuelta, y nos vuelva a poner cara a cara.

Pero acaso no quiera que el tiempo ande hacia atrás. Es que sólo me traería a la mente cosas horrendas que me hicieron infeliz en esa época. Cosas que es mejor dejar como están: en el pasado.

Acaso sólo quiera salvar esta distancia que nos separa, este territorio agreste que nos distancia, y subirme rápidamente a los pliegues de su sonrisa, cubrirle el rostro de besos, hacerlo reir mientras le abrazo como nunca y verlo regocijarse de tanta ternura y amor que tengo guardados y que nunca supe ni pude entregarle.

Hoy nada me consuela, nada me complace. Lo extraño horrores, mi bien. ¡Horrores! Lo extraño como no se debe extrañar lo que a uno no le pertenecerá jamás totalmente...

.. porque hace rato que sé que usted es usted y también es un poquito mío.

Suya, completamente,

L...

2 comentarios:

Potter dijo...

A veces es mejor mantenerse en esos escenarios irreales, pues somos más seguros en él.

Hermoso post.
Me encantó el final, y su frase demolera

"suya" y encima completamente!

Un abrazo genial

Lulu dijo...

Esperando que llegue el cartero...
Potter:
Mi querido... a veces es mejor que la distancia se robe los afectos y se los engulla, para no extrañarlos más.

Un abrazo genail para tí también! :D