17 feb. 2012

Préstamo de libros

Cuando uno quiere hacer un sueño realidad, pareciera que hasta el último átomo de polvo en el universo conspira con ese sueño de uno.

Como ya les mencioné antes, estoy haciendo limpieza en casa. Y, claro, para una librófila, la biblioteca es uno de los últimos lugares donde podría tener intención de poner mis manitas. Son mis nenes preciosos, mis tesoros preciados, mis consentidos. Los miro y me sonrío. Algunos me parecen despreciables. Otros son pequeñas joyitas...

... pero, admitámoslo: cuántas veces en la vida me voy a leer "Nosotras que nos queremos tanto"??? O ""La Llorona" o "La cosa más dulce"? Ya, eso mismo digo yo.

Amén del hecho de que hay libros que compré hace un año y no he podido leerlos por falta de tiempo... entonces, para qué releer y perder la ocasión de descubrir nuevas joyas que atesorar?

Hay que deshacerse de unos para poder meter nuevos libros en la biblioteca, de paso. Para no verse privado uno de experiencias gozosas. Y el espacio de un ratón de biblioteca, por muy grande que sea la casa, en algún momento se satura. Y como mi casa no es muy grande, se satura pronto.

Entonces, y sin esperar encontrar una solución a ningún problema, hice una pequeña limpieza de la biblioteca y me "deshice" de los libros que no iba a leer más nunca, los que había comprado pero que ahora no podía leer porque no me daba la evolución para leerlos y los que habían perdido encanto para mí.Los pasé a un par de amigos que se repartieron unos, y los otros, lógicamente, volvieron a mí.

Tienen más de 6 meses en un estantico de mi biblioteca, esperando qué puedo hacer con ellos, qué uso les doy. Las bibliotecas públicas de mi país no son opción: por razones políticas desaparecieron ejemplares de libros considerados "clásicos" de la literatura universal. Deje así, mejor no hablar del tema.

Trabajo en un entorno francófono y francófilo. Hace un mes llegó a mis manos un ejemplar de Cosmopolitan en francés. Decidí "leer" una Cosmopolitan para ver qué tan diferente podía ser en un idioma y una cultura tan ajenos a la mía. Casualmente venía con un encartado especial "empieza el año con nuevas estrategias para tu presupuesto". No pensé encontrar NADA especial y ciertamente NINGUNA novedad. Lo de "haga un presupuesto" ya me lo sé de memoria... así que sólo pretendía probar cuánta tolerancia tenía yo a una publicación tan fatua...

... y me encontré con astucias interesantes. Y descubrí un artículo en el que hablaban de "prestarnos todo". Y encontré una reseña de un sitio web de préstamos de libros. Y allí me dejé de bobadas, me conecté a internet, le dí vueltas al sitio y me gustó.

Esta tarde, si puedo, imprimiré etiquetas para "abandonar" mis libros de aquí en más. Voy a ponerme a hacer reseñitas por el facebook y de boca en boca. A ver si me consigo libros interesantes!

Pero, sobre todo, voy a darle a mis libros la oportunidad de alegrarle el día a alguien más, de hacerle llegar ese tesoro a otra persona. Voy a encargarme de regar mi biblioteca por el mundo y darle nueva vida a mis libros que sólo cogían polvo en mi biblioteca. Y me voy a divertir un mundo viendo por dónde viajan y qué opinan de lo que dice mi libro.

Hay muchos países inscritos. El mío, por el momento, no tienen a nadie que haya liberado libros recientemente. Así que no puedo hacerme de ninguno. Pero sí puedo empezar a "contagiar" gente. En esas ando. Quien quiera participar, que lo haga. ¿Quién quita que llegue a mis manos un libro que viene viajando desde las manos de alguno de ustedes?

Feliz lectura!

2 comentarios:

Yo NO SOY Cindy Crawford!! dijo...

Una vez me mandaron un mail con una propuesta similar. Tenías que dejar un libro en algún espacio público con una leyenda que dijera que el que lo encontrase debía hacer lo mismo, pero con otro libro. Así ir pasando de vez en vez.

Me gustó la idea, pero al final me olvidé.
Jua.

marichuy dijo...

En México también se inició algo así, pero no estoy segura de que haya funcionado. Seria genial, pero a veces no somos am civilizados como debiéramos [y quisiéramos]

Le dejo un abrazo, Miss
[aunque no comente, siempre la leo.]