4 nov. 2011

Mi querida Emiliana

Dormida, a punto de iniciar un viaje a dimensiones donde nadie te espera y yo no podré cuidarte, te veo.

Y quiero que la experiencia te sea leve, y la anestesia breve, y que todos tus males desaparezcan pronto. Deseo que, entre nubes y luz, mi abuela, tus ángeles y tu amor te traigan de vuelta aquí, llena más de tí, hecha más de tu esencia que de esta bruma que nos aliena, llena, más, de tu luz.

Este es el inicio de un camino que te llevará por paisajes que nunca creiste conocer, que jamás imaginaste visitar. Hoy inicias un viaje maravilloso hacia tu sanación física y emocional. Lo que, lógicamente, sanará tu cuerpo espiritual.

Te quiero. Admiro tu coraje y decisión. Apruebo tu resolución de vida y, si lo quieres, quiero ir a mas contigo en este pedazo de ruta que nos tocó compartir... como amigas, alumnas y maestras mútuas.

Te quiero!

2 comentarios:

3rn3st0 dijo...

:')

Anónimo dijo...

http://youtu.be/e3cmwF9ly94