16 jun. 2010

Cambiamos

Mi profesora de la materia "ciencias de la tierra", en el segundo año del bachillerato, un día en que hablábamos sobre el magma terrestre, el núcleo de la tierra, las rocas sedimentarias, las capas terrestres y las glaciaciones, definió las evoluciones de la tierra con la frase: "lo único constante es el cambio".

Me parece que sus palabras impactaron en mi adolescente mentalidad de una forma inusitada porque, de mi bachillerato, hay muy pocas cosas que yo recuerde con la precisión con la que recuerdo aquella frase. Muy pocas.

La vida, en no pocas ocasiones, me ha tratado de mostrar que los cambios en mi vida se suceden irremediablemente. A veces en contra de mi voluntad. A veces, anhelándolos. A veces de maneras previsibles o deseadas. A veces, de formas totalmente inesperadas. Y estos cambios o cataclismos temporales (dependiendo de la magnitud del cambio y que tan esperado o previsible fuera, o no) siempre son profundos, drásticos y completos.

Y digo "en mi vida" porque hay gente que pareciera cruzar la vida como quien apenas deja una estela en un lago: todo fluye como corresponde, sin sobresaltos, sin aspavientos, sin dramas. Lo mío siempre ha sido a lo grande, del todo, complejo o extraordinariamente simple. Y hasta tengo un "antes" y un "después" de tal o cual año. Los recuerdos los tengo divididos en períodos, tal y como el nacimiento o la muerte de Jesucristo, para los católicos. Sólo que, no hay dioses en mi vida.

Toda esta perorata es producto de mis reflexiones. Mis ponderaciones sobre una vida que, alguna vez, antes de morirse, alguien definió como "una vida de montaña rusa". No se emocionen pues, con lo que en este post aparezca: no van a encontrarse mucho más que mis masturbaciones mentales matutinas.

Y es que en uno de los períodos más movidos de mi vida, me dió por cambiar la plantilla de mi blog...

Ando indecisa, hay varias que me gustan. Esta que verán ahora, me inspira paz por sus tonos azul luminoso. Y me da sensación de limpieza, de frescura. Esas cosas que me gustan. Pero también me gustó una con unos tablones de madera porque las cosas cálidas y suaves al tacto me dan sensación de cosa conocida y seguridad. Igual podría hablar de los bambús que me gustaron sólo porque su suavidad, su forma y su fortaleza me hacen recordar de tantas cosas hermosas precisamente por lo simple y austeras que son.

En conclusión, pueden esperarse otro cambio de mi parte. Por lo menos en la visual del blog. Al menos hasta que me "identifique" con una imagen.

Ciertamente, visto lo visto en mi vida, me parece que se me avecina un cambio grande. Todavía no sé cuál será, pero se me viene. Esta vez, mi inconsciente me lo advierte porque, de la nada, me "provocó" cambiar la plantilla del blog.

Así que, creo, también podrían prepararse para eso. Que no sé cuándo se dará. Ni cómo. Pero tal parece que se dará.

Dispensen la larga ausencia, los textos malos y los peores comentarios (ausentes del todo en mis posts anteriores): el viernes termino un ciclo peculiar de mi vida profesional y tendré más tiempo para volver por acá.

Que se lo pasen lindo mientras estén en mi huequito... y si quieren dejar opiniones y sugerencias con respecto a los cambios y las plantillas, por favor, háganlo! :D

4 comentarios:

Oz Vega dijo...

Estamos en la misma frecuencia señorita Lulú!...
de todo a todo!
la plantilla me gusta... me preocupa mas el fondo de su escritorio, sin nada nuevo en tanto tiempo! jajaja
pues nah... a trabajar fuertemente para cumplirle con calidad!
un besito

3rn3st0 dijo...

No se Lulú, no te veo azul, tu eres más bien cálida, tus colores deberían ser como la luz del sol, como las arenas del desierto, como los girasoles.

Eres amarillita, un color que denota calor, fortaleza, luz...

O bueno, así es como te percibo.

Esta vez, mis saludos te llegan desde la ciudad jardín :-)

3rn3st0 dijo...

No se Lulú, no te veo azul, tu eres más bien cálida, tus colores deberían ser como la luz del sol, como las arenas del desierto, como los girasoles.

Eres amarillita, un color que denota calor, fortaleza, luz...

O bueno, así es como te percibo.

Esta vez, mis saludos te llegan desde la ciudad jardín :-)

marichuy dijo...

Miss

Esta plantilla me gustó mucho; es luminosa y, a la vez, tranquila.

Un abrazo