10 may. 2010

Antes de que te duermas

Antes de que te duermas, ven.

Déjame que te cuente un cuento mientras acaricio tus cabellos. Un cuento de un país enorme donde todos somos unos sapos que viven y bailan en mil lagunas y, aunque croan de formas diferentes, todos lo hacen a la misma luna.

Sí. Y te contaré de esa gran ensenada de agua mansa y ranas lindas donde el sol se pone de vez en cuando porque ya no importa si no hay día: las puras plantas la esconden de la vista y la llenan de vida.

Antes de que te duermas, ven.

Déjame contarte de cuando éramos cisnes perfecto y veníamos a vernos en el lago con los patos alrededor nuestro, espléndidos ellos y pequeños nosotros ante su número y colores.

Antes de que te duermas, ven. Acá te espero para soñar juntos con el atardecer en el que, al ritmo de la lluvia, durante el paso del monzón, veremos el mundo con los imperfectos ojos de los humanos en que nos convertiremos tras comprender que no somos sino eso: imperfectos sapos sin redención artificial de beso alguno.

3 comentarios:

Yo NO SOY Cindy Crawford!! dijo...

Carajo... qué verdad acabas de plasmar!

Lo voy a postear en In repair.
:P

GAB dijo...

Quien no quisiera un cuento asi antes de dormir.

Tienes una manera de contagiar el gusto por el relato que es estupenda.

Saludos

Lulu dijo...

Miss you: Dele!! Lléveselo! :P Jajajajajajajajaja...
Al rato voy a verlo ;)
Abrazote gigante!:D

GAB:
Señor... qué le digo?
A mí me leían cuentos, mitos y leyendas latinoamericanas antes de dormir cuando tenía 7 años.

Hace dos años mantuve en vilo a un grupo de no menos de 20 niños en la Feria del Libro de mi ciudad haciendo de cuentacuento improvisada... no tengo formación al respecto, sólo les conté un cuento que a mí me gustaba leer a ratos cuando era chica:"Tia, voy a ver si puedo saber al fin qué es el miedo" (Antonio Robles de la colección Salvat en una compilación de cuentos de todo el mundo) y, aunque el cuento es enormemente largo (y todos los cuentacuentos sólo narraban cuentitos de 2 y 3 minutos), los niños se involucraron, hablaron, rieron, inventaron, volaron...

... debe ser que a mí se me sale la niña gozosa cuando cuento cuentos y contagio al niño querendón que todos llevamos dentro.

Gracias por sus elogios!:D