18 abr. 2010

Animal de asfalto

Y así, viendo aquel espectáculo, detuvo el refrigerador con ruedas (alguien pensó en ponerle ruedas) que él conducía, y miró al cielo.

Después de todo, no a diario llovían ladrillos que construían una muralla invisible frente a cada carro en aquel animal de asfalto que, de smog, tedio y tráfico se atragantaba.

(De mi teoría que pareciera ser la única justificación sería ante el fenómeno que se produce junto con la más leve de las lloviznas en mi Caracas natal: el tráfico se frenara... cual si del cielo cayesen ladrillos)

2 comentarios:

Yo NO SOY Cindy Crawford!! dijo...

AY no entendí un carajo...

O te pusiste muy metáforica o ya evidentemente ando lela del todo.

(ayer me hicieron cientos de bromas y no caí con ninguna, jajaja)
(aah! y dice Chipy que gracias! -leyó tu comentario en mi blog- justamente ella es la que me hacía las bromas y no caía)

Lulu dijo...

Miss You... only you!:
Mi bolu... estás lela. Tranquila, a todos nos pasa a ratos.

Si te vuelves a leer el gran paréntesis que puse al final, vas a entender todo, estoy segura...

Salúdame a la Chipy!!