29 dic. 2009

Sumamos horas

Sumamos horas y días. Sumamos minutos y segundos.
Sumamos meses. Sumamos años.

He estado haciendo limpieza de contactos en mis correos electrónicos, en mi agenda telefónica, en mi agenda del teléfono celular, en mi corazón.

Nada desaparece totalmente... pero hay cosas y gentes que ya no deben (léase bien, NO DEBEN) estar a nuestro lado. Ya nos ayudaron en lo que nos debían ayudar. Y hasta nos separamos en el camino. Y hemos hecho vidas distintas... y tenemos visiones casi antagónicas...

... y seguimos empeñados en tenerlos anotados en la cotidianidad de nuestras vidas.

Son más difíciles de arrancar los que nos llegaron al magma del corazón, ¿no? Pero sólo han de quedar con nosotros por los momentos vividos. No por rincones de la cotidianidad.

Que no desaparecen totalmente, carajos, pero es que no se supone que deban desaparecer. A ver si nos vamos enterando de la diferencia. Sólo que no deben ESTAR a nuestro lado en la cotidianidad.

Tuvieron su tiempo y su espacio. Tienen sus paquetes de recuerdo y un pedazo en nuestro corazón. Y se supone que así sea...

Hoy, por ser casi víspera del fin del año, lo sentimos muchos más porque se me hace que el fin del año nos recuerda lo inexorablemente efímeros que somos: si se acaba hasta el tiempo, ¿por qué no habríamos de acabarnos nosotros? Pero siento que esta práctica debe ser nuestra cotidianidad en el año.

A ver si nos vamos aplicando en esta enseñanza de la maestra vida...

Cuídenseme por ahí, que ando ocupada de resolver con la vida ciertas cosas de esta vida mía. Y de aplicar todas estas cosas lindas que experimento y luego, con los días, olvido.

4 comentarios:

[ berna ] dijo...

siempre he creido como una verdad eso que dices... debe ser porque no me apego a muchas cosas, pero no se me hace dificil apartar quienes ya no estan por el mismo camino que el mio... aunque sus excepciones tambien las hay, eh?
lo cierto es que no se trata de "desechar" a quienes una vez estuvieron con nosotros, sino -y creo que es más importante- darle la bienvenida a esas nuevas personas que se acercan para enseñarnos cosas nuevas.
de verdad creo que nadie llega a nuestras vidas ni se va por casualidad, y si regresan y se vuelven a ir o se quedan tampoco es casualidad!
que el nuevo año para ti te traiga experiencias, aprendizajes, corazones y vivencias plenas y hermosas!

Ana dijo...

seee!
ya entendi...
:(

mil abrazos y manos a la obra!
=D

-MaR- dijo...

No es nada cómodo apartar a aquel que se empeña en aparecer como una sombra en cada verano, en cada invierno y en cada espacio de nuestro corazón.
Poco a poco las heridas van sanando, y ese sabor a libertad se va macerando.
El tiempo es el mejor aliado en la cotidianidad... El que lucha contra él, tiene la batalla perdida.
Suerte!

Yo NO SOY Cindy Crawford!! dijo...

AY dios... no tengo mas que decirte a me adhiero a todo lo q decis...

Acabo de leer donde me explicas de daniel y quede un poco triste sumado a lo triste q estaba ya.

A ver cuando nos econtramos por el msn.
Un besaso enoooorme