17 nov. 2009

Dormir

Encontrar sin perder, es doblemente gratificante.

Así que cuando con mi almohada me encuentro, me encuentro con cosas deliciosas que no he perdido, que siempre han estado allí, que alguna vez perdí y supe recuperar y que, ahora, sólo logro disfrutar.

El ritual delicioso de envolvermen con olvidos y apoyarme en proyectos para, sin poder controlarlo ni querer reprimirlo, irme paseando por senderos de símbolos y maravillas.

Acunarme en los brazos de mi cama, sin infidelidades para con ningún dios del Olimpo, siendo libre para desoir, como Apolo a Zeus, lo que Morfeo tenga a bien decirme mientras recito poesias con Ariadna y Afrodita.

Jugar a ser tantas cosas que en el día no puedo ser pero que no percibo que me gustaría ser.

Correr por tantos mares como no pensé nunca querer conocer.

Nadar por tantos cielos comoc no imaginé nunca querer poseer.

Mecerme tiernamente en las laderas y los riscos de mi manta.

Eso, y mucho más, sólo ocurre cuando voy a dormir.

4 comentarios:

Yo NO SOY Cindy Crawford!! dijo...

Hace días que no duermo como corresponde, y cada vez que apoyo la cabeza en la almohada la mente va directo a una sola cosa.

Recuerdos.

pfff

Potter dijo...

Hummmm Dormir… Ocurren muchas cosas cuando duermo, pero cuando lo hago con él, solo ocurre una sola…

La contemplación…

y es que no me importa que se me pierda la circulación hacia la periferia de mi brazo izquierdo, si él está durmiendo sobre mi pecho…


Y no me importa que ocurra un colapso muscular en el esternocleidomastoideo, en los músculos mandibulares y demás sistemas musculo-esquelético por el rolo de almohadón que me pasa para que juntos (si, estos 183 centímetros y él) dormitemos en esa diminuta camita de 1.40 x 1.80 m.



Y no importa que el frio polar de la pared queme la piel de mi espalda, en cada movimiento…


Nada de eso importa, cuando sé que en cualquier momento que pase un carro y la luz de sus farolas alcances a regalarme un poco de luminosidad para poder admirarle mientras duerme… o mejor aún verle cuando los rayos del sol lo permiten, y observo las 7 arrugas que juguetean al final de las comisuras de sus ojos, o su cabello en un perfecto peinado que no logra con los potenciadores poderes de las ceras costosísimas de Schwarzkopf, y cuando sus ojos por fin se abren para recibir el primer saludo y te amo del día… en ese momento es que valen todos esos sacrificios…

…. Dormir, ocurren muchas cosas cuando duermo, pero no siempre.


un abrazo Lú

Ana dijo...

ves Lulú como no soy la única... Cindy anda en las mismas que tu servidora...
nostalgias reinan mis sueños... es más -sueño despierta-

abrazos
=D

Lulu dijo...

Miss You, never the Crawford...
Ana, Anita...

Mis niñas, háganme el favor de dejar atrás las nostalgias y los recuerdos... escriban, desháganse de la ropa, las fotos, los regalos, olvídense de todo lo triste. Archiven lo bueno en el mismo cajoncito donde tienen las cosas buenas con los seres que de sus vidas desaparecieron (los familiares muertos, los amigos idos al extranjero, etcétera) y permítanse abrirse de par en par a recibir sólo cosas hermosas, sólo futuros. sólo bellezas...

... como Potter hizo alguna vez. Y qué bonito lo que vive hoy!

My sweetie pie, Señorito Potter:

Y luego me preguntas que cómo c--- hago para escribir como escribo y que de dónde saqué lainspiración y los colores...
... te estoy viendo llenarte de ellos, irradiarlos por todas partes, revolcarte en ellos y llenar partituras enteras de garabatos que te salen del alma y el corazón.

Que no sabremos nunca si algún músico podrá descifrarlos, pero es poesía, colores y música!!

Y qué lindo es amar asi...

Eso sí, que no se me le colapse el esternocle-eso-mastoideo, así no le sirve ni aél ni a su profesión ni a los amigos que soñamos con abrazarlo de nuevo!! :D

Dos abrazotes gigantes (con "mecido" incluido) porque me sacaste las sonrisas más hermosas que pueda producir hoy mi cara...

PD: Es verdad. Ni Garnier, ni L'oreal ni Schwarkzopf saben sacar peinados tan bestiales como esos que se producen cuando a uno lo despeinan con amor, frenesí y pasión.
Y nunca le queda a uno tan bonito el cabello como en esos momentos.

Jodida la ciencia capilar, ah? jajajajajajajaja