13 jun. 2009

Pelotudeces mías...

2 pm: fin de la jornada laboral del sábado. Reviso mi teléfono celular (portátil, móvil, digital, como lo quieran llamar....) que permanecía en "modo silencioso" y encuentro 3 llamadas perdidas. Número no conocido. Sigo mi vida: si le interesaba mucho, llamará una vez más, sino, no era para mí.
2:04 pm: Llamada del número desconocido. La conversación, a grosso modo, va como a continuación:

L: Diga.
X: Bombonazo! Tengo rato llamándote! ¡¿Cómo andas?!
L: ("Bombón"... Será Osvaldo?) Sí, tengo 3 llamadas perdidas tuyas pero estaba trabajando. Todo bien, y tú? (le doy tiempo para que mi cerebro compute el patrón de voz de este personaje y el que yo tengo registrado como "típico de Osvaldo" en mi memoria...)
X: Y, bueno, podría mejorar según me dés tu opinión.
L: A ver, se cancela la clase de tango de esta semana y quieres ver si estoy de acuerdo? (sí, no pronuncio el nombre pero lanzo la actividad que nos es común de una, a ver si es correcta mi adivinanza...) Te la perdono por una vez, pero la semana que viene no te excuso nada!
X: Jajajajajaja... qué estricta! A ver, no, es mejor aún, seguimos en pie con el tango y de paso te invito al cine.
L: ... Al cine? (No fue sordera mía, menos mal, era Osvaldo... ¿De qué estará hablando de ir al cine? Para evitar rollos y conseguir pareja para bailar, aclaré que era estrictamente para bailar tango, al inicio de todo...)
O: Sí... Angeles y Demonios. Función de 7:30 a algo, en el Unicentro el Marqués.
L: Eehhh.....
O: Sí, yo sé que la violación de una de las reglas por un profe es darle derecho al alumno a violentar todas las demás.
L: Ah?
O: Bueno, tu no eres mi profe de "vida y emigración"?
L: Oh! No lo sabía...
O: Claro... ¿Con quién más hablo pelotudeces sobre emigración, inmigración, referentes culturales, sociedad, sociología, psicología, depresión y modernidad? Ni siquiera me había dado cuenta de lo que me hacía falta el comercial de Luchetti hasta que me sacaste a relucir lo de los cangrejitos Brahma...
L: (Tenía yo ganas de responder alguna estupidez del tipo "y bueno, cuando uno es inmigrante, habla de sus dolores, inconscientemente, con todo el mundo...." Pero sí le entendí la nota y no me quería hacer la odiosa. No sé por qué razón se me cruzó el cable hacia la compasión luego de haber estado en la tierra del sarcasmo...) No, bueno... no sé... puede haber alguien más que te dé otra visión sobre esos temas... o alguno de esos temas, aunque sólo sea por error, ¿no?
O: Ya, claro, pero no igual que vos! Vos sos vos! ¿Con quién más me siento yo a tomarme un vino, con tango al fondo, y me río, fumo, casi lloro, tiro dos cuentos, me enquilombo con los pies, salgo cagando de la pista y todavía me siento medio dios porque salís a decirme "sabes, ese estilo libre en tango, algún día lo lograré, pero por los momentos no me pongas en esos trances, estoy muy abajito..."
L: Ah! ¿No es estilo libre?!! ¿Es que te enquilombas no más?
O: Jajajajajajajajajaja...
L: Pelotas... jajajajajajajajajaja...
O: jajajajajajaja... ¿Viste? Y me siento como si pudiera ser siempre honesto con vos porque sé que no me juzgás. Acá a las minas no sé qué decirles porque a veces se arman quilombos de nada...
L: Eeeh... Bueno, depende de la mina...
O: Claro! Por eso digo, que vos sos vos! El bombonazo! ¿Entonces, qué te parece el plan de la peli? ¿Te provoca? Alguna atención tengo que poder tener con mi querida profe...
L: Pero no es que debas "retribuirme" de alguna forma nada... el ratito del tango es de lo más divertido siempre... no lo veo como obligación...
O: Ya, pero igual me nace. ¿No quieres ir?
L: Y... bueno, no tenía pensado ir al cine contigo pero, como tú bien dices, hay que hacer algo nuevo todos los días... es novedad eso de ir al cine contigo.
O: Ya... jajajajajaja... sos compleja hasta las patas!
L: Jajajajajaja... no más que vos, pelotas!
O: Jajajajajajajaja...

Y no me gusta pensar en NADA malo. No me gusta ver segundas intenciones. Aunque estaba muy zalamero por teléfono. Así que me fui al cine tranquilita, como quien anda con un primo, un cuñado, un hermano... Pero la mar de atento, el caballerito inglés, nervioso que estaba, perfumado como no lo había olido antes... llegué a pensar que nos iban a sacar del cine por el banco de perfume que flotaba a su alrededor... vestido im-pe-ca-blemente... ¿Saben esas cosas que una se huele y no se le salen de la cabeza y dice "aquí hay gato encerrado"? Eso, eso mismo siento.

No, no me tomó de la mano. Caballerito inglés, ¿no les dije? Yo, que haré muchas cosas sola menos ir al cine, suelo ir acompañada por la sencillísima razón de que si tengo que echarme a correr, colgarme, volar o sumergirme en alguna escena de la mpelícula, tengo que tener un "referente humano" al lado, del sexo que sea, porque siempre termino colgada del brazo, pegándole en el brazo, jalándole del brazo... porque sí. Lo mismo me pasó con Osvaldo que, pobre, no se imaginaba mi tipo de manías cinematográficas. Le pedí disculpas como cinco veces en la película. Al salir, luego de empezar a bajar por las escaleras de salida, me preguntó:

O: ¿Y vos sos así en todas las películas?
L: ¿Así cómo?
O: Que lo tironeás a uno, lo decís a uno comentarios, lo tirás al agua con vos y lo sacás a flote también, luego de que te hundís en la silla...? Sos un fenómeno! jajajajajaja...
L: Ay! Perdón! Sí, soy así... Te vuelvo a pedir disculpas, no fue intencional, es que tengo la imaginación desbordada, soy muy visual y me "meto" en la peli...
O: No, tranquila, todo bien... es parte de la experiencia de ir al cine con vos, bombonazo...

Y no sé, más bien NO QUIERO saber nada. Pero me ando oliendo cosas raras... ¿Alguien me aclara su opinión a ver si coincidimos? De todas todas, aunque esta semana tenemos clase de tango de nuevo, como siempre, sé que andaré un poquito menos confiada porque me temo cualquier chorrada...

... estas cosas que me pasan a mí, por bohemia, desmañada, descuidada, compulsiva e impulsiva.

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