30 abr. 2009

Carta alcoholizada

Querido...

Hoy escribo las notas que salen de mi corazón sin velo ni pudor. Llámalo alcohol, llámalo dolor, llámalo como quieras, hoy te escribe este corazón que sin pausa se aferra a tu olor.

El partir no siempre nos es bello, ni el retorno nos resulta hermoso. Pero ciertamente el partir sin retorno no es asunto más afecto. A mis antojos, a mis vuelos, a mis andanzas, he de añadir el hecho de que te hice trizas el alma. Perdona, se me vacía hoy la copa del alma.

Vuelvo al cielo la vista buscando inspiración. Buscando sosiego. He desatado la furia de mis avernos y siento, lo siento, todo el dolor que sin saber llevaba por dentro. Ha querido el destino que hoy supieras que mis caminos llevan tu nombre escrito y mi razón aún te menta. Que mis reposos son tu hoguera y en ella mis recuerdos no se queman.

Cuanto lo siento, amor, que hoy lo sepas. Cómo me duele, amor, que hoy yo lo lamente. Cómo se hace de lento el tiempo y de larga la congoja. Cómo nos aferramos al dolor y la locura del sufrimiento creyendo que torturándonos saldremos libres de culpas, impólutos y renovados. Cómo somos de efímeros en recuerdos y de inacabados en los trazos. No nos definimos ni queriendolo ni evitándolo.

Y sin embargo, aquí, así, sin angustias, te digo que te quiero. Haz contigo lo que quieras allí donde vayas. Haz con mi recuerdo lo que tu alma quiera, allí donde yo vaya. Y que sea el destino el que teja la trama de nuestros pasos...

...porque sé que en esta vida debíamos hallarnos.

Tuya,

L.

1 comentario:

Yo NO SOY Cindy Crawford!! dijo...

Esto, después de mucho, o quizás no tanto.
Es una de las mejores cosas que leí.
sensacional.