19 oct. 2008

Violín a cuatro manos

Anda, arráncame con tu mirada la ropa.
Recorre con tus manos mis pensamientos y acaríciame por entero con tus odas.

Vamos, que no te amilane mi cara de niña tierna, ni mi cuerpo de violín afinado
que ambos tocarán los acordes de tus aclamos.

Un opus de reticencia en mi mirada sólo juega a hacer de nuestro juego un allegro.
Sigue, que la práctica te hizo maestro.

1 comentario:

azpeitia dijo...

La mujer es un hermoso violín, quizás Stradivarius, que suena según el artista que lo interpreta, maravilloso en unas manos, disonante y tosco en otras...muy bella imagen, llena de sutiles matices....azpeitia