28 oct. 2009

Yo, el congelador

Y me la encuentro tan tiesita y bien dispuesta, que decido preguntarle, por cosas de esas de mi curiosidad:

-Qué es para tí la vida, silla mía?

Y tras pensarlo un poco, así de calmada como es ella, me respondió:

-Un cúmulo de gente que te incluye en sus conversas, sus penas y llantos y sus carcajadas, siempre a tus espaldas y no siempre cuando están cansados. Pero también te dan de patadas, coscorrones y empujones.

Le dí las gracias y le pregunté al jarrón qué era para él la vida:

-Estarse quietito, erguido, sosteniendo las flores. Digno. Uno vive más plenamente cuando conserva su gracia y fragilidad impecablemente. Aún si no sostiene nada.

La engrapadora me dijo qu ela vida era servir eficientemente al orden y la paz mental de la gente. El clip que la vida era unir papeles y ser acariciado por manos que luego te arrojaban. El candelabro que era contemplar a los amorosos sonreir y acompañar las soledades y las angustias de los que solos o arrobados por la magia de la vela, los contemplan. El tenedor que era asunto de saber dominar los spaghettis y aplacar los ánimos rebledes de las carnes escapistas.

La alfombra me dijo que era cosa de calentar y amortiguar pisadas. El cajonero que consistía en llevar, orgullosamente, bien en lo hondo, las pertenencias más curiosas de cada persona. El yesquero pensaba que sólo podía ser vida el alumbrar los breves instantes de felicidad de los viciosos a los cigarros, cigarrillos y afines.

Así, interrogué a cada cosa en mi casa.

Y concluí que yo soy más un congelador: la vida se trata de recoger lo que nos ha pasado y de ello sacar provecho más adelante... cuando se nos ocurra qué hacer con eso. Luego, después de un tiempo, me doy cuenta que el producto ha caducado y, tirán dolo sin más, me lleno de remordimientos por haber arrojado lo que tenía que botar de todas formas. Aunque a veces, seamos sinceros allí, hago cosas fabulosas con los retacitos que había guardado en el estantico ese donde todo se acuna en el frío atemporal de la preservación.

3 comentarios:

El Buruso dijo...

los astrolabios que se desbocan
forman minuciosas constelaciones

esos planos desdoblados del origami
que sólo los muertos pueden armar

gracias por la visita

Ana dijo...

querida ya ni te queda ser el congelador... no tendras energia en 12 hrs... te quedaras inactiva...
jajaja

no te creeas, es broma, me encanto esa parte donde dices que haces cosas fabulosas con los retacitos...

es como tener un monton de detallitos y logras hacer un super recuerdo de eso...
hermoso post...
que sere yo?
tarea para pensar
abrazos
=D

Lulu dijo...

Buruso:
Gracias por asomarse por acá...
Y del origami me he encargado alguna vez pero, es cierto, hay retos que he dejado en manos de hadas o muertos para que lso resuelvan...

Ana:
Viste? ni eso! Ni para congelador voy a quedar!! Jajajajajajajaja...

A veces, sólo a veces, logro hacer maravillas con esos pedacitos. Es como ver un broche que te hiciste con el pedacito de fieltro del proyecto de X cartera, más las lentejuelas de algún collar que te diseñaste, más el alfiler de otro proyecto de tu hermanita...

...y te quedó hermoso como no lo esperabas.

Así.

¿Qué serás tú? Buenísimo como tarea!! jejejeje