7 jul. 2009

Carta lejana que el tiempo no se llevó.

"XXXXXXXXXXX@hotmail.com dijo (27/06/2009 a las 11:00 p.m.):
solo quiero saber como estas."


Con sorpresa descubrí estas líneas en mi messenger, luego de instalarlo en mi máquina hace cosa de 24 horas…

Por mucho tiempo sólo quise saber cómo estabas. Nunca supe por qué el cambio repentino en ti y creí que yo te había acaparado mucho o algo así. Me resigné, supuse que estarías bien. Dejé de querer saber de ti y tratar de entender qué había pasado. Viví mi vida y me encogí de hombros: quizás lo mejor era lo que había pasado, aunque yo no lo entendiera así.

Luego, cuando supe todo, hace cosa de meses, por un chat con S que propició mi amigo aquel, el argentino, me quedé aún más tranquila. Entendí todo. Hasta entendí por qué S y yo no debíamos hablar más. Ella me había permitido saber de tí y eso era todo, lo único que me faltaba para cerrar el círculo con ella. Simplemente ya no pertenecíamos al compás de emociones y de tiempo que nos unió. Pero eso es algo que S no me dijo y yo no dije: sólo lo sentí. Sólo lo intuí.

Y entendí que, en cuanto a ti y a mí, lo que pasó fue, realmente, lo mejor que me pudo haber pasado. Hasta agradecí que hubieras zafado entonces. Malamente, pero a tiempo. A tiempo para mí… A tiempo de caer más hondo o con más corazón apostado a un juego ya perdido. Sin yo saberlo, repito.

Visto eso… leyendo esto que me dejaste… quizás con una gran decepción por haber sido manipulada por tus mentiras, quizás por puro rencor porque te entregué sentimientos que no supiste apreciar en su totalidad o no supiste entender desde la magnitud de lo que representaban y que hubiera preferido que trataras de otra forma, aún con la pura y cruda verdad… quizás desde la indiferencia de no saber qué puedo hacer porque ya yo nada tengo que hacer en tu vida, siento que el cómo esté yo, no es asunto que te inquiete... a menos que me hables desde el remordimiento. Desde la culpa.

Pero allí tampoco tengo yo nada que hacer.

Entonces, decirte que estoy bien, o genial, o en un período particularmente intenso o lindo o movido de mi vida… pues nada puede llegar a significarte. A menos que venga a responder una duda existencial tuya. Un punto clave de tu vida.

En ese caso, y si para eso te sirve esta carta, espero que sepas que estoy bien. Muy bien. En un período particularmente movido de mi vida que no es más que una montaña rusa de altibajos. Sólo que, ahora, empiezo a entenderla así. A disfrutarla así.

… aunque esto último nada pueda llegar a significarte.

Que estés bien, de verdad. Y saludos, que no llegarán, a tu esposa, la Pata (que debe de ser una muñeca grandísima) y la bebita que nunca conocí.

L.

5 comentarios:

Lulu dijo...

Este post sí es sacado de la más verdadera de las verdades.
Nope, ni que quisiera podía haber salido de mi imaginadora cabeza... tranquilos, es tomado de la doliente, sangrante y punzante vida misma.

Esa de colores, risas y almohadones...

... esa que sólo toma sentido cuando se está más allá de la imposible levedad del ser.

Betzabé!!! dijo...

Venía de leer un blog que no es más que una historia inventada por la autora, pero a mi los libros y todas esas cosas me mueven mucho acá adentro y me sentí rara, como que mi garganta se empeñaba en exprimirse y aventar todo por los ojos... pero mi papá estaba aqui y frente a él no se llora.

Me aguanté como las machas y luego se me ocurre venir acá... pfff, ahora mis ojitos estan todo húmedos y como que ya me valió que mi papá esté burlandose de mi en el sillón...

O todos los blogs que leo se pusieron profundos o yo me paso de triste hoy... o las dos cosas.

Lindo el escrito, aunque el sentimiento no lo sea tanto...

Lulu dijo...

Betzabé:
Lamento haberte hecho abrir la compuerta!!
Mi pobre... Bueno, el cuento es que... nah! todo te lo contaré por tu bitácora. Que tengo mi tarea pendiente por allá, tranquila que no me olvido!!

Un abrazote!

Potter dijo...

A veces algunos nos abren las puertas y entramos nos instalamos y nos sentamos a apreciar las divagaciones de quien escribe.

A veces solo vemos detras de la barrera, pero otros se atreven a mostrarlo todo en sus blogs!

Gracias por ello Sra. Lulu!


Un abrazo Gigante!

Lulu dijo...

Potter querido:
Pues... creo que siempre hay algo catártico y algo autobiográfico en todo lo que hacemos y tocamos.

Su "amenaza blanca", sus gustos literarios... sus sueños... hasta su visión del Día del Orgullo Gay me dicen cosas de usted. Me cuentan de usted y su visual del mundo...

... no creo en los hermetismos sino en los hallazgos de los arqueólogos de palabras como usted.

Gracias por la constancia, el cariño y la presteza para la sorpresa que sólo da la mirada ingenua!

Un abrazote... GIGANTE!